En este post vamos a intentar explicar brevemente cómo funciona el Sistema Nervioso Vegetativo (SNV).
El Sistema Nervioso Vegetativo es el que regula todas las funciones internas del organismo: la digestión, los procesos inmunológicos y de curación, los procesos hormonales, los ritmos vigilia-sueño, los ritmos respiratorio y cardíaco…
El Sistema Nervioso Vegetativo se divide básicamente en dos tipos:
- Sistema Nervioso Simpático. Es el que se activa en las situaciones de estrés o movilización: acelera el ritmo cardíaco, la respiración, lleva la sangre a los músculos…
- Sistema Nervioso Parasimpático. Se activa cuando la situación de estrés pasa: baja el ritmo cardíaco, la respiración, lleva la sangre al sistema digestivo, inicia los procesos de curación…
Los dos tienen funciones que suelen antagonistas o a veces complementarias y funcionan como una balanza de platillos: cuando uno se activa, el otro se inhibe y viceversa. Y ninguno de los dos es mejor que el otro.
Necesitamos al simpático para hacer cosas. El estrés no siempre es malo.
La disfunción aparece (y con ella mantenida en el tiempo, también la patología) cuando nos quedamos “anclados” en uno de ellos y no somos capaces de inhibirlo.
Lo que ocurre es que generalmente solemos quedarnos “anclados” en el simpático, y por eso el pobre tiene tan mala fama… Pero también es necesario.
¿Y qué podemos hacer para que esto no ocurra? Cultivar la conciencia corporal es un ejercicio muy bueno para cultivar la salud, pero si sientes que no es suficiente o no sabes cómo hacerlo, pide ayuda a un fisioterapeuta. Hay muchas alternativas para acompañarte y darle herramientas y recursos a tu cuerpo para que pueda reencontrar un estado óptimo de salud.
Si tienes cualquier duda, escríbeme.
Mireia López Sendra
Fisioterapeuta y osteópata en Las Rozas