En las otitis existe una inflamación y/o infección del oído que puede afectar a la parte más externa (conducto auditivo externo, el canal que va del tímpano al exterior de la oreja) o al oído interno (cavidad que hay detrás del tímpano).

La caja del oído medio, al ser una cavidad interna del organismo, está recubierto de una capa mucosa que produce moco en condiciones normales. Ese moco debería drenar por un canal, llamado trompa de Eustaquio, hacia la garganta.

En procesos inflamatorios e infecciosos, existe un aumento de la producción de moco así como cambios en su densidad, lo que puede ocasionar dificultades para bajar por ese conducto hasta la garganta, por lo que se acumula en el oído medio y puede llegar a romper la membrana del tímpano (es entonces cuando vemos que al peque le sale el moco por la oreja).

Las trompas de Eustaquio en el niño suelen estar más verticalizadas (se horizontalizan más hacia los 6-7 años, cuando cambia la conformación de la cara y se alarga un poco más), lo que unido a determinadas formas de las estructuras que están alrededor, puede dificultar el drenaje del moco por su vía natural hacia la garganta.

En las sesiones de Fisioterapia Pediátrica se pueden realizar maniobras de drenaje del moco, mejorar la flexibilidad de las estructuras involucradas, enseñar a realizar correctos lavados nasales para mejorar la intensidad y la recurrencia de las infecciones de repetición de esa zona, pudiendo incluso llegar a evitar intervenciones más agresivas.

Si tienes alguna duda, consulta con tu fisio pediátrico de confianza. ¡Estamos para ayudarte!