No es raro que un niño sufra una infección respiratoria o una otitis y comience a enlazar un episodio detrás de otro. Parece que cuando acaba el antibiótico o el reposo en casa, no han pasado ni dos días de vuelta a la rutina que vuelve a enfermar.

Cualquier infección o inflamación causa fijaciones o adherencias. Cuando se produce en las vías respiratorias o los oídos, estas fijaciones ocasionan que no se renueve correctamente el moco que normalmente produce la mucosa de las vías, lo que facilita que se convierta en un caldo de cultivo para una nueva infección.

Con técnicas suaves e indoloras de fisioterapia y osteopatía pediátricas, se pueden trabajar y eliminar esas adherencias, favoreciendo que el moco se renueve y elimine correctamente y evitando así o mejorando la frecuencia e intensidad de las recaídas.

Además, en consulta resulta muy útil enseñar a los padres y madres algunas maniobras de drenaje y lavados nasales adecuados, que puedan poner en práctica en su día a día y mejorar la higiene diaria de las vías altas de los más pequeños.

Si tu peque se ha puesto enfermo con patologías similares o iguales varias veces seguidas: no lo dudes, ¡acude a tu fisioterapeuta pediátrico de confianza!