Seamos realistas, en muchos entornos el teletrabajo ha llegado para quedarse. Como todo, tiene su lado bueno y su lado malo: a muchos les supone un ahorro de tiempo y gasolina perdidos en atascos diarios (y la Naturaleza también nos da las gracias por eso), pero, por otro lado, al estar en casa es posible que te cueste desconectar como lo hacías cuando dejabas la oficina o quizás eches de menos el contacto social, entre otras muchas cosas. Llegado este momento, uno se plantea: teletrabajo ¿suerte o problema?.

            En cualquier caso, si eres de l@s que hacen y van a seguir haciendo un número considerable de horas semanales de teletrabajo: ¿has adecuado tu espacio de trabajo o eres de l@s que siguen teletrabajando con el portátil en la mesa del comedor o la cocina? Entonces… ¿a qué esperas?

            Hablando con otr@s compañer@s, a tod@s nos están llegando muchos más casos de dolores de cervicales, de cabeza, de lumbares y hasta tendinitis de codo y hombro ocasionados, en gran medida, por malos hábitos posturales en los “nuevos entornos” laborales. Y, aunque no lo parezca, no es tan complicado, aquí te doy algunos consejos:

– Si es posible, busca un rincón de tu casa donde puedas instalar el ordenador. Deja ese rincón, como “rincón de trabajo” y respeta los horarios que respetarías en la oficina. (No contestes correos a las 22h de la noche, porque cuando no trabajabas en casa no lo hacías, ¿a qué no? 😉

– Pregunta si la empresa cubre el gasto, pero si no, invierte en una silla ergonómica. Creéme, merece la pena. Y siéntate bien en ella: apoya la espalda, no estés en el borde de la silla.

– Añade un pequeño escalón o apoya pies debajo de la mesa donde puedas apoyarte e ir cambiando de postura.

– Los antebrazos deben estar apoyados sobre la mesa a la hora de escribir en el teclado y manejar el ratón.

– La pantalla debe estar a la altura de los ojos y a la distancia adecuada. Si es necesario, usa un teclado y un ratón inhalámbricos.

– ¿Has revisado tu vista últimamente? Al forzar la vista, forzamos también las cervicales.

– Ponte alarmas para hacer pausas periódicamente en las que hacer algún ejercicio de rotación de hombros, cuello, algún estiramiento y levántate y da unos pasos por casa. No te llevará más de 5 minutos.

Teletrabajando o no, un poco de ejercicio semanal ayuda a eliminar el estrés y prevenir lesiones. Si aún con todo no es suficiente, consulta con un profesional, pero recuerda: el primer responsable de tu bienestar ¡eres tú!

PD: En este otro artículo tienes unos ejercicios muy básicos de respiración para poner en práctica en casa.